25
10
2018

Penúltima etapa con un recibimiento sorpresa


Comenzaron muy temprano a correr un destino que coincidía con el kilómetro 42 en el recuento hacia atrás que comenzaron el pasado 1 de octubre en Delhi. Un recorrido que se prolongó por el distrito de Anantapur hasta llegar a Rotaripurame, y de ahí 8 kilómetros más para alcanzar el campus de la Fundación Vicente Ferrer en Anantapur.

“Qué difícil se hace comenzar, estábamos a nada de completar esos 1.000 kilómetros y no queríamos parar estando ya aquí, un lugar que para mí es como una segunda casa. Además, la etapa tenía todos los alicientes motivadores para comenzarla y concluirla con éxito. Sobre todo a partir del kilómetro 25, cuando nos adelantaron quién nos esperaría en la llegada”, comenta Juan Manuel tras reconocer que “enlazar los pasos para completar la carrera es cada vez más difícil” porque van supliendo cada paso cargando una zonas más que otras para evitar molestias, “porque ya a estas alturas lo que se siente es muy superior a unas molestias”.

Carretera, a menudo en cuesta, pasaron por 4 pueblos y en el último les esperaba Anna Ferrer, presidenta de la Fundación Vicente Ferrer, que durante la iniciativa les ha llamado a menudo para preocuparse por su salud. “De Anna Ferrer cualquier cosa que les diga… aunque escriba y escriba me quedaría corto. Tan solo con su presencia, te hace sentir que se trata de alguien diferente. Les animo a que la conozcan, lean su biografía y que si pueden se acerquen a verla en los viajes que hace anualmente a España“,  traslada en su crónica diría Juan Manuel.

Por la tarde, ya en el campus de la FVF, una buena comida y por la tarde una sesión intensa de masajes, frío, con Esthes, una fisioterapeuta recién llegada al campus como voluntaria, que hizo todo lo posible para que estuviéramos preparados para volver a salir a correr mañana, en el último maratón.

FACEBOOK
>
Vivencias

"Hemos podido expresar nuestra pasión por el deporte con el poder de la acción solidaria".

Tere Linares. Tenerife

"Inolvidable. Una experiencia para vivir, resulta imposible describirla con palabras".

José Antonio López Cazorla. Málaga

"Es emocionante. Tengo ganas de llegar a casa para contarlo y compartirlo".

José. Valencia

"Mi segunda visita a Anantapur ha enriquecido mi parte humana. La flexibilidad de adaptarme a un modo de vida diferente, la increíble sorpresa de la felicidad impagable que me da. Viviendo días repletos de sorpresas, agradecimiento y mucho amor".

Pili Ramos.Tenerife

"La AUM es vivir un sueño que te hace estallar el corazón. Cada etapa es especial, desde conocer la historia del corredor indio (Madú) con el que compartes ruta, hasta el silencio de las etapas nocturnas, pasando por el cálido recibimiento de las gentes de las aldeas".

Kika Aguiló Vallespir. Mallorca

"La III AUM me ha permitido descubrir con intensidad como a través del deporte solidario puedo ayudar a miles de personas, a la vez que me ha permitido encontrar a muchas personas de buen corazón. Estoy enganchado a esta iniciativa".

Ángel Montiel. León

"Es la mejor carrera q he hecho y q haré en mi vida. Recibí tanta calidad humana... Como experiencia personal no hay nada que me haya llenado tanto. Doy las gracias a la providencia, y a Juan, por haber creado está iniciativa y haberme convertido en un testigo directo".

Marta Diez. León

"Ha sido la mejor experiencia de mi vida, porque he visto el maravilloso trabajo de la Fundación Vicente Ferrer, he podido ayudarles a mejorar la calidad de vida de muchas personas y he recibido una acogida increíble en cada rincón de Anantapur. Un viaje muy emocionante e inolvidable".

Joaquín Albert. Jumilla (Murcia)